|

¿Que me deseas? —Yo
sé bien que me
deseas—
Lo siento en el
temblor de tus
labios al hablarme;
en tu respiración
acelerada que hace
que tus latidos
se escuchen a través
de tu pecho, de tu
corazón,
y que llegan a
atravesar los
límites de la pasión.
¿Que te deseo? —Bien
sabes que te deseo—
Que esta loca
sinfonía que resuena
en mi interior,
no es por otra cosa
sino por ti, y por
las ganas
tan inmensas de
hacerte mío y me
hagas tuya
en nuestro espacio,
ése, que creamos los
dos.

¿Que me quieres? —Yo
sé bien que me
quieres—
Me quieres como se
quiere
aquella flor que nos
regala el amanecer,
y
que no sabemos
cuándo se ha de
marchitar.
Me quieres como se
quiere, aquello que
está ahí,
ante nuestros ojos,
y que no se nos
permite tocar
porque está fuera de
nuestro alcance, y
es ajeno.
Me quieres como se
quiere lo difícil de
lograr,
como la meta que
está pendiente de
alcanzar,
como el pintor al
lienzo, con detalles
que retocar.
¿Que te quiero? —Bien
sabes que te quiero—
Te quiero con todo
lo que soy, con
todas mis fuerzas,
con todos mis
espacios, con todo
mi sistema,
con el alma abierta,
con mi espíritu
soñador.
Te quiero tanto que,
se revientan mis
venas;
mi sangre se congela
de sólo pensarte,
de sólo sentirte, de
sólo escucharte.
Te quiero con lo
mejor de mí, con mis
detalles,
con mis silencios,
con mis enojos, con
mi esencia,
con todo lo que me
enseñaste a sentir
por ti.

¿Que me amas? —No sé
si me amas—
No he de saberlo
porque en tu
interior guardas
miles de secretos
imposibles de
adivinar.
No he de saberlo
porque en el fondo,
ni siquiera tú
sabes lo que sientes
por mí, porque tal
vez,
sientes más que un
simple querer, pero
menos que amar.
¿Que te amo? — !!! —
Si esto no es amor,
no sé qué pueda
ser...
Si vivo por ti,
respiro por ti,
sueño por ti, vibro
por ti;
si en cada cosa que
veo, hago o digo,
estás ahí;
si en mi amanecer no
hay otro sol que no
seas tú,
y en mi oscuridad
interior, eres mi
única luz...
No sé si esto es
amor, el amor es un
sentimiento
que ni siquiera se
sabe a ciencia
cierta lo que
significa,
pero es tan grande,
que se es capaz de
dejar de pensar,
de dejarlo todo
atrás, de buscar un
nuevo caminar,
de seguir, y a la
vida, comenzar a
valorar.
Si esto no es amor,
no sé lo que será,
lo único que puedo
decirte es que,
desde el día que a
mí llegaste,
justo ese día,
siento que comencé a
amarte...
Mÿçh꣣ë
©Derechos Reservados |