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¡Un gran incendio!
Humo por doquier...
Llamas que se elevaban
con extrema furia
sobre aquel lugar,
donde daba la impresión
de que el infierno mismo
se había desatado en la Tierra.

Un fuego incontrolable
que iba destruyendo
todo cuanto le rodeaba,
mientras, una aglomeración de personas
observaba con gran asombro
una escena que parecía
sacada de una película de horror,
pero que desafortunadamente,
era parte de una cruda realidad
que, le ocasionaría escalofríos
al corazón del más insensible.

Se escuchan voces que provienen del lugar;
gritos de desesperación pidiendo ayuda:
"¡No nos dejen morirrrrr...!"
Levemente, se percibían
las voces de niños pequeños
que llamaban sin control a sus madres:
"Mamiiii, mamitaaa,
¿dónde estás? ¡ven mamá
que te necesitooo...!
¡Nos quemamosss...!"

Intentaban sobrevivir,
pero su tos cada vez
se hacía más fuerte
y con mayor frecuencia;
su respiración
se hacía muy difícil,
lo cual impedía
que se escucharan con claridad,
pues sus voces
iban silenciándose
lentamente...

¡Se oyen sirenas... !
¡Al fin llegan los bomberos
al lugar del siniestro... !
A toda prisa
comienzan a apagar el incendio,
pero las llamas
parecían adquirir fuerza...
El cielo se había tornado
totalmente gris,
así como se encontraban las mentes
de quienes presenciaban la escena,
y que inútilmente
habían intentado salvar las vidas
de esos pequeños
que ahora yacían
en el interior de aquel lugar
que, hacía sólo unas horas
era una construcción sólida,
con hermosa fachada...
donde se apreciaban murales
de las figuras infantiles
más conocidas alrededor del mundo;
donde figuraban
las manitas de estos niños como sus firmas.

Manitas que dieron tanto amor
y que utilizaban para firmar
cada dibujo que entregaban,
cuando en sus inocentes sueños
veían la vida como un juego;
sintiendo que tenían mucho tiempo
para simplemente, vivir.

Muchas fueron las horas
que aquellos hombres
llenos de valentía
y amor a la humanidad,
estuvieron poniendo su mayor esfuerzo
para controlar la situación;
¡una situación
que ahora se tornaba
más incontrolable aun... !

La multitud se hacía mayor...
¡El llanto, la desesperación,
los gritos desgarradores
de los parientes de aquellos niños
iban en aumento!
Todo era un desconsuelo tal,
que oprimía el pecho, aun de aquéllos
que no tenían que ver directamente
con los afectados.

Los rostros sollozantes,
casi desfigurados
por el horror de la tragedia
que estaba aconteciendo.
Ambulancias, policías, camillas,
bolsas plásticas negras
donde iban acomodando los cuerpos
de unos chiquillos
que, hacía unas horas
se habían despedido
de sus seres queridos,
sin sospechar
el terrible destino
que les esperaba...

Loncheras, lápices,
libros tirados por doquier,
mejor dicho, cenizas
de aquello que fueron libros
y cuadernos de estudio,
y
que ahora se difuminaban
en un humo caliente y fétido.

¡Cuánto dolor, cuánta desolación... !

Pienso en aquellos seres
que tendrían su corazón destrozado;
que no podían entender
el porqué la vida
les arrebataba
lo que más amaban,
pensando tal vez que,
¡Dios les había abandonado... !

¡Noventa y nueve víctimas!
Noventa niños, seis maestros,
un conserje, una secretaria,
un director.
Noventa y nueve almas inocentes
que el tiempo devoró
en un ínfimo espacio;
¡un espacio que se había perdido
en un motivo sin motivo... !

Noventa y nueve vidas
que se llevaron en su interior
las razones de lo ocurrido.
Sólo ellos supieron
lo que verdaderamente pasó,
y ya no viven para narrarlo...

Me pregunto:
"¿cuáles serían
sus pensamientos finales?
¿cuáles sus dudas?
¿cuáles sus sentimientos... ?"

Algunos de los cuerpos
estaban abrazados;
otros tomados de las manos;
algunos con sus manitas en oración.
Aun así,
¡era muy difícil intentar pensar
lo que por sus tiernas mentes
había pasado... !

Hoy,
le pido a Dios
que, le dé la fortaleza necesaria
a sus familiares y allegados.
Que permita que sus corazones
no se endurezcan con el pasar del tiempo;
que no se llenen de rebeldía
hacia la vida;
esa misma vida que ya nunca más
sería la misma para ellos,
y que dentro de toda esta desgracia,
puedan asimilar
que el cielo se ha llenado de ángeles.
Unos angelitos
que, vivieron un infierno en la Tierra
cuando ese horrible fuego los devoró,
pero que cumplieron su papel
en la obra que llamamos "vida",
y que retomaron su lugar
al lado de Aquél que
les envió a cumplir una misión...

Mÿçh꣣ë
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