¡Si me conocieras! Sabrías que este mal genio es creado por un sentimiento de
inseguridad; el cuál intenta
levantar una muralla, para no dejarse lastimar...
Sabrías que en mí no
existe maldad y que en la vida no he hecho otra cosa, que amar con
intensidad; cayendo en un abismo de desilusión total...
Si realmente vieras mi interior, podrías notar cuán lleno está, de sentimientos
intensos que
no se dejan alcanzar...
Pero nunca has querido ver más allá de tus ojos; no has querido indagar, sólo ves mis
enojos...
Y es
precisamente eso lo que nos ha separado... ¡sólo te puedo decir, que mi
corazón has destrozado...!
Ese mismo corazón, que
te amó con tanta locura, para ti ahora sólo será una muralla y una gran
tortura...