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¿Su
nombre?
¿Qué
importa?
Podría ocurrirle a cualquiera...
Todas las tardes visitaba el
mar
para desahogar sus penas;
ese inmenso mar que arrastra hacia
sí
todo cuanto se le rebela;
haciéndole frente a sus aguas
que con tanta gracia se elevan.
Decía
que: "el viento susurraba a su
oído
las respuestas a todas sus
preguntas";
preguntas que carecían de
respuestas,
pero que en el interior de aquel caracol
parecía tocar el corazón de quien lo oyera,
y enredarle en su más hermosa
melodía,
la cual entonaba de forma especial y
plena,
acariciando su mejilla, mientras rozaba su
oreja.
Sus pasos denotaban su apatía, su dejadez, su
abandono;
elevaba su rostro al cielo de vez en
cuando,
como quien busca señales sin
pedirlas;
como esperando lo tan buscado sin haberlo
hallado;
como quien desea recibir lo tan
anhelado;
como quien siente que se le escapa la vida de sus
manos.
¡Esa misma vida que le dio la espalda tantas veces
y que le hizo capaz de conocer el dolor, el
engaño...!
¡No me pregunten por
qué, ni cómo ni cuándo...!
Fue una tarde como otra
cualquiera;
un día de cualquier mes,
de una estación, de un simple
año;
por cualquier motivo que no supo
rebasar.
Perdió la fe, la esperanza, las
fuerzas...
y en ese mismo mar que visitaba a diario,
fue adentrándose de a poco
sin intentar evitarlo,
porque erróneamente pensaba
que sus problemas en el agua
dejaría,
sin percatarse que sus corrientes
con sus embravecidas olas,
hacia su fondo le arrastraría.
¡Y así, su respiración le
faltaba,
su pensamiento se nublaba,
su cuerpo ya no luchaba;
su espíritu, se elevaba...!
El agua que tanto amaba,
su vida le arrebataba
sirviéndole de morada.
Sin contestar sus
preguntas,
sus dudas ahí quedaban...
¿Su
nombre?
¿Qué
importa?
Sólo sé que ocurrió
una tarde, en una playa,
un día de cualquier mes,
de una estación, de un simple año,
donde su cuerpo yacía
sin un motivo... en letargo.
¡Sin recibir las
respuestas,
sin escuchar del caracol, su canto...!
~*Mÿçh꣣ë*~
©Derechos Reservados
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