Te amo en lo eterno de la inmensidad,
en la simplicidad de un grano de arena,
en la profundidad de una playa serena,
en el misterio oculto de la adversidad...
Te amo en los secretos que oculta tu mirada,
en la fragilidad de un cristal tan delicado,
en la divinidad de recibir un beso deseado,
en la gran fortaleza de una herida curada...
Te amo en el silencio de una noche de locura,
en el suspirar del sol durante un bello amanecer,
en el ruido del amor cuando comienza a crecer,
en la sonrisa del viento al moverse con soltura...
Te amo porque me llenas, día a día de tu esencia;
dándome así la fuerza que necesita mi corazón,
para romper barreras en contra de la razón
y sentir siempre en mí, el encanto de tu presencia...